San Luis de Quillota

El camino de Rodrigo González

Jueves 31 de agosto, 2017

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Los sueños están para cumplirlos, no sin antes perseverando y siendo comprometido con lo que se hace. Así se puede definir lo que ha realizado Rodrigo González, el joven lateral derecho titular durante los últimos partidos defendiendo la camiseta de San Luis de Quillota.

La historia del “Sorry”, como lo conocen en el ámbito amateur, no es tan desconocida. El 2013 fue figura de General Velásquez, el 2014 ascendió a la Segunda División Profesional con el histórico cuadro de Colchagua y el 2015 nuevamente se vistió de figura con la camiseta de Chimbarongo. En aquellas escuadras se desempeñaba como volante ofensivo por la derecha, siendo destacado por su rapidez y habilidad con el balón.

Con solo tres años en cadetes, en Palestino y Santiago Wanderers, se atrevió a probar suerte en equipos de Tercera División A, buscando destacar y llamar la atención de otros clubes. Pero su llegada al cuadro canario se daría de la forma mas extraña posible.

En el verano del 2016, las categorías del Fútbol Joven de San Luis de Quillota asistieron a Pichidegua para jugar un partido amistoso a beneficio. Fue allí donde Jhon Valladares, Jefe Técnico del Formativo y su Cuerpo Técnico de trabajo, vio las cualidades de Rodrigo González, quien jugó en la Selección de aquella localidad cuando aún buscaba nuevo club, y lo llamó a ser parte de la juvenil canaria.

A partir de ese enero, y tal como lo define el ahora apodado “Huaso”, su vida cambió. Un par de meses en la Sub 19, gol en el Clásico Provincial ante Unión La Calera y buenas actuaciones, le permitieron saltar al Primer Equipo y ganarse un espacio en los entrenamientos dirigidos por Miguel Ramírez.

“Llegué a Tercera a General Velásquez, pasé por Colchagua y terminé en Chimbarongo. De ahí salté acá. Nunca pensé que iba a saltar de un equipo de Tercera a uno de Primera porque la realidad es muy distinta. Me vio el Profe Jhon, me dio la confianza, me dijo que viniera a probar suerte y tuve que venir y dar lo mejor, y ahora estoy aquí gracias a mis condiciones”.

Rodrigo González

Rodrigo González con la camiseta de Chimbarongo, su última estación antes de San Luis de Quillota. (Foto de enascenso.cl)

De ahí en adelante, lo que vendría sería todo nuevo. Incluso, su posición dentro de la cancha. Debió aprender una nueva función como lateral derecho, en una Temporada donde las lesiones de los especialistas obligó a buscar nuevas alternativas. Su debut oficial se dio en agosto del 2016 ante Palestino, en La Cisterna, en una victoria épica por cuatro goles a tres donde jugó 14 minutos.

Su desafío mas fuerte vino un mes después, tras ingresar en el entretiempo ante Universidad Católica reemplazando a Brayams Viveros. De ahí en mas, el oriundo de San Vicente de Tagua Tagua encontró regularidad en los entrenamientos y fue ganándose poco a poco un espacio en el equipo titular.

“Han habido laterales muy buenos, de los cuales yo he aprendido mucho porque yo llegué acá de volante derecho, no como lateral, y gracias a ellos he mejorado bastante. Para mi lo mas difícil es la marca, marcar a los jugadores porque uno tiene que estudiar a los jugadores que se van a enfrentar, a veces nos tocan jugadores muy buenos, de otras cualidades y para eso estoy trabajando tres veces mas para ser titular”, expresó González sobre el rol que le ha tocado desempeñar con la camiseta amarilla.

Rodrigo es parte de una nueva camada de jugadores jóvenes que buscan un espacio en el Fútbol Profesional. Antes eran los Vicencio, Césped, algunos que ya se han ido como De Paul, Pacheco o Meneses, y ahora son los Felipe Saavedra, Ignacio Lara, Ronald Escobar, Jonathan Bonilla, entre otros. Todos estos jugadores menores de 22 años que son parte de exigentes entrenamientos llevados a cabo por Miguel Ramírez.

“Estamos trabajando a base de esfuerzo, de la confianza que nos da el profesor. Los juveniles estamos enfocados en lo que nos piden los grandes, los de mayor experiencia nos ayudan bastante y nos estamos enfocando en ello. Tenemos que estar concentrado todos los entrenamientos para terminar bien. Aquí el que pestañea pierde porque los entrenamientos son al cien”.

Finalmente el lateral derecho de 21 años se refiere a su actual presente y lo que significa para él estar jugando en Primera División.

“Antes los veía por la tele, como a Braulio, como a Vicencio, como a muchos otros jugadores. Las vueltas de la vida son así, ahora estoy con ellos, y estoy feliz. Conocer los estadios de Chile para mi es un orgullo. Le dije a Braulio contra la Universidad de Chile que nunca pensé estar aquí y él me dijo que lo aprovechara porque esto es corto”.